#TipsDeRodaje

TIP #43

Asegurar también es producir

Asegurar también es producir

Asegurar también es producir

Seguros ·

En un rodaje concentramos, durante muy poco tiempo, a muchas personas, material costoso, vehículos, localizaciones ajenas, actividades de riesgo y compromisos económicos importantes.

Por eso, los seguros no son un trámite administrativo ni un certificado que se contrata y se guarda en una carpeta.

También forman parte de la producción.

A veces preguntamos:

—¿Tenemos seguro?

Y nos quedamos tranquilos cuando la respuesta es afirmativa. Pero esa pregunta no es suficiente.

Tendríamos que preguntar:

—¿Qué riesgos están asegurados?

—¿Con qué garantías?

—¿Durante qué fechas?

—¿Con qué capitales y franquicias?

—¿Qué personas, bienes y actividades están incluidos?

—¿Qué queda expresamente fuera?

Una producción puede necesitar proteger ámbitos muy diferentes: las personas, los bienes utilizados, nuestra responsabilidad por los daños que podamos causar y la continuidad del rodaje ante determinados aplazamientos o interrupciones.

No todas estas coberturas son obligatorias ni lo son por el mismo motivo.

Algunas responden a una obligación legal. Otras proceden del convenio colectivo. También pueden exigirlas una administración, la propiedad de una localización, una empresa de alquiler, un coproductor, una plataforma o quien financia el proyecto. Y otras se contratan porque la productora considera que el riesgo económico justifica su coste.

Cada producción necesita su propio análisis.

No deberíamos contratar automáticamente “el mismo seguro de la película anterior”. Los riesgos cambian con el presupuesto, el calendario, las localizaciones, el reparto, el material y las características de las secuencias.

Si tenemos especialistas, efectos especiales, fuego, explosiones, armas, animales, drones, vehículos en acción o rodajes en condiciones especiales, debemos explicarlo y consultarlo.

Declarar un riesgo no significa que quede automáticamente cubierto. Permite que la aseguradora lo valore y confirme por escrito en qué condiciones lo acepta.

Antes del primer día conviene comprobar las garantías contratadas, las fechas de cobertura, los capitales, las franquicias, las personas y actividades declaradas, el pago de la prima y el procedimiento para comunicar un siniestro.

No necesitamos convertirnos en especialistas en seguros. Pero sí comprender lo que hemos contratado y contar con una correduría especializada que nos ayude a interpretarlo.

Porque el seguro no empieza a trabajarse cuando ocurre un siniestro.

Se trabaja desde la preparación.

Asegurar también es producir.

¿Alguna vez has tenido que gestionar un siniestro durante un rodaje? ¿Qué aprendiste de aquella experiencia?

Compartamos criterios. Hagamos #BuenaProducción

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